Hecho para talleres que viven en WhatsApp. Gratis para el conductor.

El taller que ya no coge el teléfono. Porque nadie necesita llamarlo.

Seamos honestos sobre cómo funciona hoy un taller pequeño: un teléfono que suena toda la mañana, un cuaderno al lado de la caja, y la misma conversación cuatro veces con el mismo cliente.

WhatsApp en un teléfono. Los correos en otro. Un SMS que alguien vio y olvidó. El coche está en el taller y el único que sabe por dónde va es el que tiene la llave en la mano.

Y cada llamada que entra son veinte minutos que no le paga nadie.

No tiene por qué funcionar así.

Atelier pone todos los mensajes en una sola pantalla y los archiva en el coche al que pertenecen. El mecánico abre una pantalla y ve qué corre prisa hoy. El cliente abre la suya y ve por dónde va su coche, como se sigue un pedido.

Nadie tiene que mantener dos cosas al día. Lo que ve el cliente sale de lo que el taller ya hizo en su tablero, y esa es la idea entera: todo lo demás sale de ahí.

Funciona entero sin IA, el lado del conductor es gratis y lo seguirá siendo, y no hay nada que instalar ni que mantener vivo. Curiosee, y cuénteme qué se rompe.

El equipo de Atelier Hecho para talleres franceses, en tres idiomas

Dos mitades del mismo trabajo.

El taller es denso y es de trabajar. El lado del cliente es tranquilo y es de mirar. El mismo código, dos aplicaciones.

Para el taller

Una pantalla dice qué corre prisa hoy. Lo demás espera.

  • Todos los mensajes de todos los canales, en una sola bandeja
  • Cada mensaje archivado solo en el coche que toca
  • Devis y facturas, mandados y validados desde el móvil
  • Una agenda en la que sus clientes reservan

Para el conductor

Deja de llamar para preguntar, porque ya lo sabe. Y su coche conserva su historial aunque cambie de taller.

  1. Cita confirmada
  2. Coche recibido
  3. Reparación en curso
  4. Listo para recoger

Lo pequeño es lo que se nota.

Un mensaje que dice una matrícula se va directo a ese coche, sin ninguna IA. Un coche que nadie ha tocado lleva una cinta de peligro por el costado. De noche no sale nada, y nadie recibe el aviso de su propia acción. Un devis se convierte en factura sin que nadie vuelva a escribir las líneas. Sus horarios hacen los huecos que sus clientes pueden reservar de verdad. Un coche conserva su historial aunque el conductor se vaya a otro taller.

Lo que cuesta.

El lado del conductor es gratis, y lo seguirá siendo. Un taller empieza gratis y paga cuando crece.

Conductor

Gratis

Para siempre, sin límites

Solo

Gratis

15 coches en el taller

Atelier

29 € al mes

60 coches en el taller

Garage

79 € al mes

Sin límite

Una cosa más… sus datos son suyos, y se los puede llevar.

Atelier lo llevamos nosotros para que usted no tenga que llevarlo: ni un servidor que mantener vivo, ni una actualización que instalar, ni una copia que hacer el domingo. Los datos de su taller se guardan en Europa, copiados cada día, y puede exportarlos o pedir que se borren cuando quiera.

Preguntas frecuentes.

¿El lado del conductor es gratis de verdad?

Sí, y lo seguirá siendo. Sin plan, sin límites, sin tarjeta. Un taller también empieza gratis y solo paga cuando se le queda pequeña la primera fórmula.

¿Tengo que usar la IA?

No. Todas las pantallas funcionan con la IA apagada: los mensajes entran, usted los tría a mano, el tablero funciona, las citas funcionan y los devis salen. Y nada sale hacia un cliente porque lo decidiera un modelo: alguien del taller lo confirma antes.

¿Quién guarda mis datos?

Nosotros, y solo para que Atelier funcione. Están en servidores en Europa, copiados cada día, y no se venden ni se comparten nunca. Puede exportarlo todo cuando quiera, y si se va, pedir que se borren para siempre.

¿Qué pasa si cambio de taller?

El coche conserva su historial. Vive en su cuenta, no en la del taller, así que se va con usted.

¿En qué idiomas habla?

Inglés, francés y español. El idioma es de la cuenta, no de la persona: un taller entero trabaja en un idioma, y el responsable lo cambia en Ajustes.

Venga, vamos a verlo.

Crear una cuenta

Una sola puerta para los dos. Le mandamos un código por correo: no hay contraseña que inventarse.